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El representante nacional por Colonia, Daniel Bianchi (Vamos Uruguay - P. Colorado), remitió a las autoridades nacionales y departamentales una exposición escrita dejando constancia de su discrepancia con la posibilidad que las tierras del departamento de Colonia sean destinadas a las grandes plantaciones de eucaliptus con vistas a suministrar la madera para la fabricación de celulosa de la empresa Montes del Plata, que se emplazará en Punta Pereira (Conchillas).
Bianchi señaló que “defendemos y apoyamos un emprendimiento como el que está llevando a cabo este empresa, porque significa mano de obra, mejoras viales, nuevas construcciones, mayor desarrollo del comercio y, en resumen, una mejora sensible en la calidad de vida de los ciudadanos de esa región del departamento”.
“Desde ese punto de vista, cuenta con nuestro respaldo. Pero no estamos de acuerdo con que la demanda de madera para el chip, con el que se hace la pasta de celulosa, determine que las plantaciones de eucaliptus tengan que estar a menos de 200 kilómetros de la planta industrial, porque eso significaría que las mismas deberían realizarse dentro del departamento de Colonia, uno de los más ricos en cuanto a suelos destinados a la producción agrícola-ganadera”, sostuvo.
“En esta área del país los suelos tienen una alta fertilidad a lo que se le suman condiciones físicas favorables, por lo que son los mejores suelos agrícolas de Uruguay, y no creemos que la forestación a gran escala sea conveniente, ya que estaría restando la capacidad de producción en muchas áreas”, indicó el diputado.
Bianchi se refirió de esta manera a una información dada a conocer por el semanario montevideano “Búsqueda”, que reveló un acuerdo reservado entre Montes del Plata y el presidente de la República, José Mujica, para que las plantaciones de eucaliptus se emplacen a menos de 200 kilómetros de la planta industrial.
Lo que dice el texto
La exposición escrita presentada por el diputado de Vamos Uruguay indica lo siguiente:
Montevideo, 22 de junio de 2011.
Señor Presidente de la
Cámara de Representantes
Luis Lacalle Pou
Presente
De mi mayor consideración:
En el ejercicio de la facultad que nos confiere el Artículo 155 del Reglamento de la Cámara de Representantes, solicitamos que se curse la siguiente exposición escrita a la Presidencia de la República, al Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, al Ministerio de Transporte y Obras Públicas, a la Intendencia Departamental de Colonia, a la Junta Departamental de Colonia y a los seis Municipios del departamento de Colonia.
A partir de la Ley Nº 15.939 -la denominada Ley Forestal del año 1987- el desarrollo de las plantaciones de eucaliptus en el territorio nacional fue incrementándose a pasos agigantados. Hoy, más de un millón de hectáreas del suelo uruguayo está forestado, en especial con eucaliptos y pinos, y cuatro empresas internacionales, la estadounidense Weyerhaeuser, la sueco-finlandesa Stora Enso, la finlandesa Botnia y la española ENCE, son propietarias de más de la mitad.
El protocolo original sostenía que sólo se plantaría un 2% de la superficie de tierras del país, apuntando a los suelos más pobres desde el punto de vista agrícola. No obstante, el movimiento del mercado determinó que poco a poco se fuera consolidando una expansión.
Los impactos perjudiciales allí donde existen plantaciones de eucaliptus, son reales. Éstos modifican las propiedades físicas y químicas de los suelos, acidificándolos; la caminería de las plantaciones produce erosión y, si se realizan en praderas, hacen disminuir el nivel de las napas freáticas. Además, la eventualidad de incendios entraña un riesgo preocupante, y son una realidad -que hemos sufrido en el departamento de Colonia en reiteradas ocasiones- que no podemos desconocer.
Pero, lejos estamos de oponernos a emprendimientos que significan mano de obra para la región y el departamento que, por el contrario, apoyamos y defendemos entusiastamente.
No obstante, la revelación a través de la prensa de un documento de carácter reservado firmado el 18 de enero pasado entre el Poder Ejecutivo y la empresa Montes del Plata, una de cuyas cláusulas establece que ambas partes “reconocen la necesidad de ir sustituyendo las plantaciones (forestales) más alejadas por plantaciones en un radio máximo de 200 kilómetros de Punta Pereira”, considerando en particular la existencia de “aptitud forestal”, “que pueden tener un uso compartido y complementario con otros tipos de explotación agropecuaria también estratégicos para el desarrollo del país”, nos alerta y nos mueve a reflexión, ya que ello implicaría que las mencionadas plantaciones deberían realizarse en el propio departamento de Colonia y en los limítrofes, todos ellos integrantes de la cuenca lechera. Las razones esgrimidas para esta cláusula sostienen que “la localización de la planta industrial de Punta Pereira hace que la distancia media a las plantaciones sea significativamente superior a las prácticas internacionales”, lo que genera “una desventaja competitiva tanto para el proyecto como para el país, ya que provoca sobrecostos logísticos”.
Lo que afirmamos es que el suelo del departamento de Colonia no debe ser regido por un acuerdo de esta naturaleza, porque lo cierto es que la realidad social, económica y medio ambiental del mismo no es la adecuada para grandes plantaciones de estas características. La propia Fábrica Nacional de Papel (FANAPEL), una firma que ha sido testigo de tres siglos de la historia del departamento y cuya planta industrial se emplaza en la ciudad de Juan Lacaze, siempre mantuvo sus viveros en otros departamentos con suelos menos ricos, y su plantación de eucaliptus aquí es mínima.
Colonia es riquísimo en cuanto a la presencia de tambos, queserías artesanales y a la industrialización de productos lácteos, de plantación de granos (trigo, soja, cebada y otros) y viñedos, de la apicultura y de praderas para la producción ganadera. Los nuestros no son suelos pedregosos o de baja calidad.
Antes bien, son suelos fértiles, prolíficos, altamente productivos. Por tanto, es claro que la tierra coloniense no puede destinarse a la plantación de eucaliptus.
Poner en práctica este acuerdo sería altamente perjudicial para nuestro departamento. Sería un sacrilegio para con nuestra propia historia y, peor aún, sería hipotecar nuestro futuro.
En virtud de ello, solicitamos al cuerpo nos acompañe al solicitar del Gobierno Nacional que adopte las medidas pertinentes para establecer que, la cláusula de referencia sea modificada y establezca, claramente, que el suelo del departamento de Colonia no podrá ser utilizado para plantaciones de las características mencionadas, ya que éstas atentarían contra la producción agrícola, ganadera y frutícola del mismo.
Saludamos al Señor Presidente muy atentamente, Dr. Daniel Bianchi - Representante Nacional
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