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La Cámara de Diputados se pronunció en términos similares al Senado de la República y aprobó, este martes 8 de noviembre, una declaración de profundo rechazo a los dichos del Presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, quien había calificado a Uruguay como “un paraíso fiscal”.
El representante nacional por Colonia, Daniel Bianchi (P. Colorado - Vamos Uruguay) indicó que “se trata de un tema muy sensible, y las declaraciones del mandatario francés evidentemente no fueron afortunadas, por lo cual en forma unánime los parlamentarios de la Cámara Baja aprobamos una declaración deplorando lo expresado por él”.
Bianchi sostuvo que “el Partido Colorado dio una dura batalla interna en la Cámara, pero finalmente logró que en el texto de la declaración se explicitara que Sarkozy habló en nombre del G-20 y con el aval de los demás integrantes del mismo”.
La declaración aprobada señala lo siguiente:
“La Cámara de Representantes expresa su más ferviente rechazo a las recientes expresiones del Presidente francés, señor Nicolás Sarkozy, caracterizando a la República Oriental del Uruguay como paraíso fiscal, por considerarlas injustas e inadecuadas, demostrando desconocimiento de la realidad jurídica que vincula a ambas naciones.
Dichas declaraciones, realizadas en el cierre de la cumbre del G-20, en nombre y con el aval de los miembros de ese Grupo, merecen este repudio.
Informa, a su vez, que Francia y Uruguay se rigen por un “Acuerdo de Intercambio de Información en Materia Tributaria” que fue ratificado por este Parlamento Nacional a través de la Ley No. 18.722, promulgada el 31 de diciembre del 2010.
En el mismo sentido, rechaza los conceptos aportados por todos los que han participado en la atribución de esa calificación y que se sumaron a la amenaza de exclusión internacional de nuestro país.
Señala que Uruguay ha firmado, a la fecha, diez convenios de cooperación en materia de información fiscal y tributaria, encontrándose seis de ellos en la fase de ratificación parlamentaria.
Confirma, asimismo, que nuestra República ha desarrollado un largo proceso de reforma tributaria y de incorporación de normas contra el lavado de dinero, el narcotráfico y los delitos económicos y financieros conexos a nivel global, que demuestran su compromiso de constante adecuación normativa en este sentido.
Aspira a que este diferendo se vea prontamente superado y se mantengan los términos de respeto que nuestro país ha tenido y exige seguir recibiendo por su tradicional seriedad jurídica y cumplimiento de los compromisos internacionales asumidos”.
Horas antes, el Senado se había pronunciado en horas similares, pero si bien hubo unanimidad al momento de votar la declaración, el Partido Colorado postergó para dentro de una semana el llamado a sala al canciller Luis Almagro, una iniciativa que seguramente será apoyada por el Partido Nacional.
La respuesta uruguaya
El pasado viernes 4 finalizó la cumbre del G-20, un foro donde se reúnen en forma regular, desde 1999, jefes de Estado o de Gobierno, gobernadores de bancos centrales y ministros de finanzas.
Está constituido por siete de los países más industrializados (G-7: Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido), más Rusia (G-8), más once países emergentes o recientemente industrializados de todas las regiones del mundo (Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, China, Corea del Sur, India, Indonesia, México, Sudáfrica y Turquía) y la Unión Europea como bloque económico.
Al cierre de la cumbre, en Cannes, Sarkozy aseguró que "no queremos paraísos fiscales. El mensaje es claro (...), los países que siguen siendo paraísos fiscales con la ocultación financiera serán apartados de la comunidad internacional (…). Antigua y Barbuda, Barbados, Botswana, Brunei, Panamá, Seychelles, Trinidad y Tobago, Uruguay y Vanuatu, no tienen un marco jurídico adaptado a los intercambios de información fiscal", dijo, antes de agregar que "Suiza y Liechtenstein no están todavía cualificados" entre los países que han adoptado dicho marco.
Como "Paraíso Fiscal” se entiende a “un territorio o Estado que se caracteriza por aplicar un régimen tributario especialmente favorable a los ciudadanos y empresas no residentes, que se domicilien a efectos legales en el mismo. Típicamente estas ventajas consisten en una exención total o una reducción muy significativa en el pago de los principales impuestos”.
Como era dable suponer, la respuesta del gobierno uruguayo no se hizo esperar.
El primero en salir al cruce de las afirmaciones de Sarkozy fue el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, quien expresó que “son tan incompresibles esas afirmaciones que parece que Sarkozy pasa por alto que Uruguay tiene vigente hoy un tratado de información tributaria con Francia, tratado que se suscribe en el año 2009 y que tiene ratificación parlamentaria el año pasado. Este tipo de calificación lo único que puede causar es sorpresa (…) y como un ciudadano más, indignación”.
El Vicepresidente de la República, Danilo Astori, fue aún más allá y calificó a quienes suscriben las declaraciones de Sarkozy como “irresponsables, con un talante amenazante y de represalia que denota una inclinación bastante colonial e imperial que Uruguay no acepta de ninguna manera. Uruguay nunca fue paraíso fiscal, el señor Presidente de Francia no está informado de nuestra situación, tenemos un impuesto a la renta de no residentes y sólo con eso basta para no ser calificado como tal. Además, Uruguay siempre siguió el camino de la transparencia y lo va a seguir transitando. No conoce la realidad tributaria de Uruguay, porque si la conociera, de ninguna manera puede afirmar que Uruguay es un paraíso fiscal”.
El canciller, Luis Almagro, dijo en tanto que fueron "exageradas e inadmisibles" las palabras del Presidente de Francia.
Desde filas coloradas
Por su parte, el ex Presidente de la República, Julio Mª Sanguinetti, dijo que “Sarkozy evidentemente no está bien informado sobre la situación uruguaya. Desgraciadamente Uruguay descuidó mucho en los últimos años la situación en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), y estoy sorprendido por aparecer en una lista negativa de la que no hemos logrado salir. En cualquier caso, hablar de un paraíso fiscal en un país con la presión fiscal que tienen nuestros países es un acto de total desinformación. Lo importante es que en su momento no se trabajó suficientemente en la OCDE como durante tantos años se hizo para tener constantemente al día la información sobre nuestra situación impositiva, sobre nuestra realidad".
El también ex Presidente, Jorge Batlle, dijo que la afirmación de Sarkozy es “temeraria. La primera cosa que tiene que saber el Presidente (de Francia) es que los integrantes más importantes del G-20 son organizadores de los reales paraísos fiscales que existen en el mundo, entre éstos las islas del Caribe, que pertenecen a distintas naciones del G-20; a la pequeña isla de Man, perteneciente a la reina de Inglaterra y pequeños lugares especialmente favorecidos en Europa que son los auténticos y antiguos paraísos fiscales, entre otros, Suiza. No conozco otro paraíso fiscal como las islas del Caribe que son propiedad de Inglaterra, Francia y Estados Unidos. El gobierno uruguayo está dando los pasos necesarios para salir de la lista gris de la OCDE”.
En tanto, el senador colorado Ope Pasquet (Vamos Uruguay) indicó que “el lenguaje y el tono de Sarkozy no corresponden a una relación de amistad y respeto recíproco. Parece ser un lenguaje que yo pensaba estaba reservado al trato de las colonias francesas de ultramar, diciéndoles lo que tienen que hacer y amenazándolas si no lo hacen”.
Bordaberry: Primero el interés del país
Por su parte, su colega Pedro Bordaberry (Vamos Uruguay) sostuvo que “lo primero siempre tiene que ser el interés del país, el interés general, y en los momentos en que el país es atacado, agredido injustamente, como lo fue, no cabe otra cosa que respaldar al Gobierno, más allá de que sea de otro partido, notoriamente”.
Además, dijo que “la crisis diplomática que desataron las afirmaciones del Presidente francés tiene su origen en un planteo de la Argentina ante la OCDE”.
“Argentina hace rato que está presionando a Uruguay para que firme estos acuerdos de cooperación. En la OCDE, uno puede no ser miembro y sí ser miembro de comités que la integran. Argentina integra el comité que se ocupa de estas cosas. La política internacional ha cambiado en los últimos años dramáticamente. Quizás Uruguay está un poco atrasado en eso, porque antes lo que un país pretendía era integrar aquellas instituciones u ocupar un lugar donde se toman las decisiones, y hoy en día en la política internacional están los que toman decisiones y están los que hacen las decisiones. Obviamente, hoy, dado que evolucionó el mundo, uno tiene que integrar no solamente los que toman decisiones, sino principalmente los que las hacen. ¿De dónde salió? Argentina integra este comité, que dijo que tenemos que firmar 12 convenios y después cuando Uruguay empezó a firmarlos dijo que entre ellos tenía que incluir a Argentina y Brasil. Ahora, coincide que va la presidenta Argentina allá. Son muchas coincidencias. ¿No son nuestros hermanos? ¿No son nuestros amigos del MERCOSUR, nuestros socios? ¿No tenemos toda una historia de vida en común con Argentina? Si estaba pasando, tenían que avisarle, Cristina tenía que llamar al Presidente y decirle: ‘Mirá, Pepe, está pasando esto, te va a pasar esto ahí, muévanse’. Creo que Argentina está atrás de esto”.
Para solucionar estos conflictos, Bordaberry propuso “trabajar con Argentina enérgicamente. Uruguay necesita establecer una nueva agenda con Argentina, tener una estrategia que hoy no tiene, necesita anticiparse a estas cosas, integrar los órganos que hacen las decisiones, no sólo los que las toman. Porque además la OCDE no tiene sanciones. El G-20 no impone sanciones. Ese es el problema, son amenazas: ‘Van a ser radiados de la comunidad internacional’. ¿Qué dijo el Presidente de Francia? ¿Qué es radiarnos de la comunidad internacional? ¿Nos va a echar de las Naciones Unidas el Presidente de Francia? ¿Nos va a echar de la OEA? Y encima, eso ante la presencia de la Presidente argentina. Fíjese qué cosa increíble: el país que no sólo no pagó a sus acreedores -Club de París, bonistas italianos, japoneses, etc.- en el 2002, sino que festejó el default como un triunfo enorme, hoy está participando en un comité que incluye a Uruguay, el país que con sangre, sudor y lágrimas no fue al default, pagó sus obligaciones y cumplió con todos sus acreedores”.
Todas las miradas hacia Argentina
La desconfianza de los principales líderes de la oposición uruguaya -además de Bordaberry, Luis Alberto Lacalle, Pablo Mieres y Jorge Larrañaga, entre otros- hacia el gobierno de la presidenta Cristina Fernández, por una denuncia que realizó ante la OCDE contra Uruguay, es compartida también por el Gobierno uruguayo, aunque sólo la oposición la hizo pública, mientras oficialismo optó por llamarse a silencio en ese punto.
La OCDE mantiene a Uruguay en la "Lista Gris" de países que deben implementar medidas para mejorar la transparencia de su sistema tributario.
Para que Uruguay salga de la "Lista Gris" de la OCDE debe firmar al menos 12 acuerdos de cooperación tributaria con países que integran esa organización.
Hasta el momento, Uruguay tiene 5 acuerdos vigentes (con Alemania, España, Francia, Hungría y México), 2 firmados pero pendientes de ratificación parlamentaria (Portugal y Suiza) y otros en etapa de negociación con distintos grados de avances (Bélgica, Canadá, Corea, Finlandia, Liechtenstein y Malta).
Las aclaraciones de Francia respecto a que las palabras de su Presidente no pueden considerarse como un asunto bilateral, puesto que “no fue una referencia exclusiva a Uruguay, sino una referencia a todos los países que integran una lista emitida a finales de octubre por la OCDE sobre fiscalidad”, intentaron poner paños fríos a un escenario que, no obstante, por el momento continúa caliente.
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