| Política - BPC |
Frente al descontrol absoluto y la falta de políticas que garanticen su seguridad y su salud, unos 1.500 vecinos autoconvocados en lo que dieron en llamar “Marcha y Abrazo por Nueva Palmira” se movilizaron a lo largo de quince cuadras, en dicha ciudad, en reclamo de mejores condiciones para aquellos que, de manera directa, deben sobrellevan los impactos negativos del fuerte desarrollo portuario que viene teniendo lugar desde hace más de una década, en especial, reclamando una mayor asistencia social hacia algunos sectores y obras complementarias en infraestructura.
“La movilización pacífica que llevaron adelante los vecinos palmirenses es perfectamente razonable y justificada, por cuanto es una manera de llamar la atención al Gobierno Nacional y a la Intendencia de Colonia (IDC), a quienes reclaman soluciones en importantes aspectos que hacen a la vida diaria de la población y que continúan postergándose con el consiguiente perjuicio para los habitantes”, expresó el diputado Daniel Bianchi (Vamos Uruguay - P. Colorado), quien se movilizó junto a los vecinos.
“La ciudad ha tenido un desarrollo explosivo. Hoy cuenta con aproximadamente 11.000 habitantes más una cifra de personas radicadas en forma temporal que superan las 3.000, lo que quiere decir que la marcha fue más que representativa. Durante los últimos años el puerto ha alcanzado un gran desarrollo comercial, ya que es la principal puerta de salida de la producción de celulosa, granos y demás que utilizan la Hidrovía para su tránsito. Ese importante progreso ha generado muchísima mano de obra y movimiento de capitales, pero esas mejoras no impactan en la calidad de vida de los habitantes, que no obtienen mayores beneficios del movimiento comercial generado”, sostuvo.
“A la vez -añadió- ha habido una explosión en la demanda de servicios, cuyas prestaciones en algunos rubros no se acompasan con lo que es ese gran movimiento. Por ejemplo, en el tema de la vivienda, en teoría el gobierno nacional tiene diferentes planes, pero éstos no se cristalizan y eso la gente no sabe y lo nota. Y en consecuencia primero lo reclama, y luego lo exige. Y también hay una elevada solicitud respecto a los servicios de salud, en particular en lo que refiere al hospital, que no está en condiciones de atender la demanda”.
“A ello se agrega el enorme problema que significa el tráfico de camiones hacia la zona portuaria, que se ha convertido en un caos, para el cual los vecinos reclaman una solución rápida y definitiva. No existe bituminización, y la tierra que se levanta afecta las viviendas”, sostuvo Bianchi, quien agregó que “notamos una gran molestia por parte de la gente, que procura respuestas del gobierno y reclama que lleguen urgentemente”.
Los vecinos, portando banderas nacionales y pancartas, exigieron “una solución urgente y definitiva para el tráfico de camiones, por accesos bituminizados, con la prohibición de ir por calles de tierra (en caso de existir alternativas), y condiciones de trabajo dignas para los transportistas, quienes deben pasar días, sin contar con baños ni duchas, estacionados en medio de zonas empantanadas respirando sólo polvo como el resto de los vecinos”. Asimismo, reclamaron “un control real de la DINAMA sobre el impacto ambiental con informes quincenales al Municipio, y que se suministre información a la población sobre las situaciones de riesgo que puedan ocurrir en el Puerto con comunicación precisa a los Bomberos, al hospital, al Municipio y a los vecinos en general, ya que los vecinos recordaron que hace un año una descarga de azufre provocó varias intoxicaciones que desbordaron la capacidad de atención del hospital”.
“También reclamaron viviendas dignas para todos, soluciones serias para el PIAI y todas las cooperativas, que se refuerce el personal de OSE, UTE, Bomberos, hospital y Policía, que se recategorice el hospital público aplicándose un Plan de Salud específico para una zona de riesgo ambiental, que se prohíba ubicar industrias y canteras en zonas urbanizadas o de producción rural, y que OSE cumpla con las promesas hechas a los vecinos hace cuatro años y realice las obras de saneamiento prometidas”, dijo Bianchi.
La marcha se extendió desde la rotonda de acceso, en el cruce de las calles Gral. José Artigas y Domingo Ordoñana, hasta la sede del Club de Leones. Al final de la movilización, los concurrentes se tomaron de las manos como muestra de solidaridad y de lucha conjunta, y rodearon la manzana en la que se encuentra el ex edificio de la Aduana -hoy sede del Club-, el Parque Leolandia, y un emprendimiento de deportes privado, una de las pocas atracciones que existen hoy día para los jóvenes palmirenses.
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