| Columnistas - José L. Pittamiglio |
Dice el intendente que necesita renovar el parque de maquinarias y tiene razón; pero también dice que tiene que renovar TODAS las máquinas y ahí es cuando uno para la oreja y se pregunta: ¿dejaron que todas las máquinas se rompieran y recién ahí piden plata para comprar nuevas?. Dicen los que saben que a lo largo de la rica historia de nuestro país como nación independiente, nunca ningún gobierno nacional, ni ningún ministerio ni tampoco ninguna de las intendencias pretendió renovar toda su maquinaria a la vez. Es decir: nunca toda de un saque.
El intendente Zimmer quiere comprar aplanadoras, barredoras, camiones de todo tipo, gravilladoras, tractores, retroexcavadoras, motocicletas, autos y camionetas por una suma cercana a los 12 millones de dólares. O sea, mucha plata. De acuerdo al informe que presentó a los ediles, la maquinaria actual está en muy mal estado y allí es donde uno se pregunta cómo es que una de las Intendencias con mayor recaudación del Uruguay, no dedicó en estos últimos años una parte de ese dinero que recaudaba, para comprar maquinarias. Es una cuestión de sentido común: si los camiones se van convirtiendo en chatarra y sale muy caro repararlos, entonces tendremos que ir comprando camiones nuevos. Pero no esperemos a que TODOS los camiones estén hechos chatarra para recién ahí acordarnos que teníamos que comprar camiones. No es tan difícil de entender, no?.
Dicen que la maquinaria municipal ha estado siempre muy centralizada (mirá qué novedad!) y que las Juntas Locales y Alcaldías tienen que pedir y esperar cada vez que quieren usar una máquina. O sea que sería más que importante que cada Alcaldía tuviera alguna máquina propia y también alguna otra compartida con una alcaldía cercana. Todo eso está bien, pero lo que no está bien es extorsionar a la Junta Departamental o a alguna de sus fuerzas políticas, diciendo que son los culpables si Zimmer no puede acceder al préstamo. El culpable es quien dejó que la maquinaria municipal se arruinara y nunca la renovó, en un departamento que tiene una enorme recaudación y que con ese dinero se podría haber comprado todo lo que necesitamos.
Yo creo que aquí hay problemas de gestión, una intendencia que tiene muchas áreas descontroladas (por ejemplo la Dirección de Tránsito), otras con denuncias de corrupción (por ejemplo la Dirección de Limpieza) y otras con un funcionamiento que nos deja más dudas que certezas (por ejemplo los Talleres Municipales). Una Intendencia de Colonia que es capaz de pagar a una empresa privada 11 MIL DÓLARES por un corte de pasto en una pequeña plaza de Carmelo, una intendencia que no logra controlar a un grupo de funcionarios que vendieron 5 mil libretas de conducir truchas, ¿podremos confiarles 12 millones de dólares?. No, más bien que no podemos. Podemos sí sugerirle que haga una compra escalonada, que primero compre lo que hoy resulta imprescindible y que lo reparta bien, que no lo concentre todo en Colonia sino que lo distribuya entre los municipios. Pero que compre de a poco, que pague y que después compre más. Esta administración no se ha ganado la confianza nuestra como para dejar en sus manos 12 millones de dólares y endeudar a los colonienses. Estamos dispuestos a sentarnos a conversar una solución alternativa, pero no creemos en la capacidad para administrar bien de una intendencia que –al menos hasta ahora- no ha demostrado saber administrarse.
Prof. José Luis Pittamiglio – Edil Departamental – Frente Amplio
| < Prev | Próximo > |
|---|



