| Columnistas - José L. Pittamiglio |
En una carta titulada “De Pedro Bordaberry a la ciudadanía”, publicada en varios medios de prensa de nuestro departamento, el senador colorado explica las razones que lo han llevado a iniciar la recolección de firmas para plebiscitar en el 2014 la rebaja de la edad de imputabilidad. El senador colorado ha levantado este tema desde hace algunos años, como lo ha hecho toda la derecha política del continente y me parece interesante hacer algunas apreciaciones que van exactamente en la dirección contraria a las razones de Bordaberry.
Yo quiero dejar en claro algo que el senador colorado sabe pero no lo dice con claridad: los menores entre 13 y 18 años son imputables, pueden ir presos, aunque en un sistema penal diferente al de los mayores. Yo no tengo dudas que el sistema penal juvenil en el Uruguay tiene que ser mejorado, que las condiciones de reclusión de los jóvenes que delinquen no son buenas.
Vaya novedad: más bien que todos sabemos que en algunos casos los menores están recluidos en condiciones en las cuales no van a lograr jamás una rehabilitación. Pero el senador Bordaberry apunta hacia otro lado: él quiere que los de 16 vayan a la cárcel de adultos y que sean juzgados por la justicia de adultos, en lugar de la justicia juvenil. De este modo nos encontramos con una campaña de recolección de firmas que apunta a aumentar el hacinamiento carcelario con jóvenes que –en las actuales condiciones de las cárceles uruguayas- seguramente van a encontrarse con que la cárcel es una especie de “escuelita del crimen”.
Hace unos años atrás los legisladores de los dos partidos tradicionales –que en ese entonces tenían la mayoría del Parlamento- aprobaron endurecer las penas y los años de cárcel para los delincuentes. De ese modo las cárceles se llenaron, sin haber previsto una inversión que permitiera recibir a esta nueva población carcelaria ante el endurecimiento de las penas. Esa medida, ¿sirvió para bajar la cantidad de crímenes?. De ninguna manera, los delitos no bajaron y el hacinamiento en las cárceles aumentó. Con la desventaja de que en una misma cárcel conviven el que cometió delitos graves con el que tenía una plantita de marihuana en una maceta del patio.
Ahora se propone algo similar: en lugar de atacar el problema desde su origen, Bordaberry propone castigar más. El mismo tipo de razonamiento que se hizo cuando se aumentaron las penas; el mismo discurso de la derecha en todo el continente, usando el miedo lógico que la gente siente ante la inseguridad en las calles.
Algunos dicen: “la inseguridad no es de derecha ni de izquierda”. Es cierto, pero lo que sí es de derecha o de izquierda son las medidas que se toman para que todos vivamos más seguros. Algunos apuntamos a invertir en la educación y otros creen que hay que endurecer penas y encarcelar adolescentes. Desafío al senador Bordaberry a que nos diga en qué país del mundo se lograron disminuir los delitos, al bajar la edad de imputabilidad. Ya se los voy adelantando: en ninguna parte ocurrió eso. Cuando un joven o adolescente está por cometer un delito, es difícil imaginarse que va a pensar: “No, mejor no cometo el crimen porque ahora soy imputable”. Nadie seriamente puede creer eso.
Un comentario final: el senador Bordaberry se muestra severo con los menores que delinquen y sin embargo parece ser muy generoso con los militares que asesinaron, violaron y torturaron durante años; con los que se llevaron por delante al país, a sus instituciones y a su gente. Mano dura con los jóvenes de 16 años si participa de algún delito y mano blanda con aquellos uniformados que participaron en cosas espantosas. Dice que cuando un joven delinque tiene que ir a la cárcel, pero que a los militares que cometieron crímenes aberrantes, hay que perdonarlos y dar vuelta la página. Extraña paradoja del pensamiento de quien pretende convertirse en el abanderado de la seguridad pública y no logra ser más que el vocero de esa derecha que añora a los uniformados.
Prof. José Luis PITTAMIGLIO – Edil Departamental – Frente Amplio
| < Prev |
|---|



