Inicio - Juan Lacaze - Aumento Del Seguro De Paro Empaña Conmemoración Del Centenario De La Declaratoria De Pueblo De Juan Lacaze
Conectarse



Ciudades - Juan Lacaze

AgolánPor: Javier Tairovich - Luis Udaquiola

Crisis global, duelo local.

En los últimos meses la empresa textil Agolan S.A. de Juan Lacaze está enviando cerca del 40% de su personal al seguro de paro en forma rotativa: 135 en febrero; 119 en marzo. Por su parte FANAPEL evalúa la posibilidad de enviar al seguro de paro por lo menos uno de los turnos y ya comunicó que no está en condiciones de aplicar el aumento que rige por el laudo de los consejos de salarios. Antes del 25 de marzo la empresa presentará los informes económicos que sustentan su decisión de “descolgarse” de los acuerdos alcanzados con los trabajadores. En este escenario a partir del 15 de marzo la población lacazina conmemorará el centenario de la declaratoria de Pueblo.

La Asociación de Industrias Textiles del Uruguay (AITU) mantuvo el 4 de febrero un encuentro con el Gabinete Productivo que integran los ministerios de Industria, Ganadería, Trabajo y la OPP, donde se planteó un relevamiento del sector para informar la difícil situación por la que atraviesa la mayoría de las empresas.

Según el estudio la industria tenía entonces un 22,6% de empleados en el seguro de paro. El presidente de la AITU, Norberto Cibils, dijo a El País que se le planteó al gobierno la "urgencia" y las "necesidades" que debe afrontar la industria textil por los efectos de la crisis económica que está obligando a reducir la plantilla de trabajadores. "Muchas empresas si bien aun no han enviado personal al seguro (de paro), sí han adelantado licencias, y si la situación no se revierte habrá más personas en esa condición", pronosticó.

Para Cibils se requieren medidas "coyunturales" y en el "corto plazo" para que no siga aumentado el seguro de paro.

La AITU pidió la posibilidad de rebajar o postergar los aportes patronales, medida que ha sido rechazada en reiteradas ocasiones por el ministro de Economía, Álvaro García. También se reclamó tener un tratamiento especial con las tarifas energéticas.

La medida aplicada por la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND), propietaria de Agolan S.A., se debe a la crisis económica que atraviesa Estados Unidos, su principal comprador. De los 1.120.000 metros vendidos en el último año, 180.000 fueron para Brasil, 100.000 para Argentina, y 500.000 para Estados Unidos.

“Tarde o temprano la crisis nos iba a afectar”, dijo el presidente del Sindicato de Trabajadores de Agolán (STA), Fredy Bichi, quien mantiene un cierto optimismo: “Si bien la empresa sigue teniendo los números en rojo, se están buscando cambios, tanto internamente como en la línea comercial para hacerla viable”. En la actualidad la textil cuenta con 350 operarios de los cuales 200 están afiliados al STA.

Para el diputado nacionalista coloniense Carlos González Álvarez, la crisis internacional sólo agrava una situación de por sí insostenible. “En uno o dos años la fabrica dará quiebra”, vaticinó.

Según expuso en una reciente sesión de la Cámara de Diputados, Agolán “tiene ventas brutas por US$ 6:000.000 y pérdidas de casi US$ 2:000.000, o sea que pierde el 30% de lo que vende”. Además “no se trata de una coyuntura que se haya dado un año; ya hace tres años que viene perdiendo sistemáticamente”, aseguró.

González Álvarez dijo que la CND “ya puso US$ 1:800.000 un año, US$ 1:500.000 otro, y ahora quizás ponga US$ 2:000.000”. Por más que la CND actué en la esfera privada, “el 100% de su capital pertenece al Estado (…) vamos a seguir poniendo dinero, pero sólo hasta marzo del 2010”, adelantó.

El dirigente Fredy Bichi rechazó los números ofrecidos por el legislador -“son exagerados”-, y el estilo de las declaraciones: “Más de una vez se le ha oído decir que él está pensando en el bien del Uruguay, y creo que si estamos pensando en construir, esta manera no es la adecuada”.

FANAPEL: UNA SITUACIÓN QUE NO SE VIVÍA DESDE 1982

La Fábrica Nacional de Papel (Fanapel) tuvo pérdidas consolidadas de US$ 688 mil en el último estado contable consolidado semestral, cerrado en noviembre de 2008. Según el balance el activo total era de US$ 188,1 millones, y el pasivo de US$ 78,5 millones. El patrimonio se ubicó en US$ 109,6.

Al mismo tiempo la calificadora de riesgo Moody’s redujo su nota y también cambió la perspectiva de estable a negativa. Fanapel tiene títulos en circulación por 11 millones de dólares con vencimiento en 2012.
Según explicó Moody’s en un comunicado, la reducción de la nota de A3.uy a Baa1.uy se debió a la escasa liquidez y a un endeudamiento más alto de lo esperado de Celulosa Argentina, la casa matriz de Fanapel.

“Si bien hace un buen tiempo les hicimos saber a los compañeros que se avecinaban tiempos difíciles, la realidad es que hoy estamos en reuniones con la empresa viendo el reposicionamiento de algunos trabajadores para tratar de evitar el envío al seguro de paro”, informó el presidente del Centro Unión Obreros Papeleros y Celulosa (Cuopyc), Walter Silva.

Una situación semejante no se vivía desde hace casi tres décadas. “La ultima que yo recuerdo fue en 1982, cuando hubo un envío al seguro de paro por razones múltiples”.

Silva explicó que el 60% de la producción de la empresa es para exportación y que “los mercados están totalmente contraídos: Están cerrados los mercados chileno, argentino, brasileño, que son donde mayormente se colocan los productos y esto hace que la gerencia de Fanapel esté buscando otras alternativas”. La planta industrial en Juan Lacaze cuenta aproximadamente con 750 operarios entre directos e indirectos.

La gerencia de fábrica comunicó que la empresa no esta en condiciones de aplicar el aumento que rige por el laudo de los consejos de salarios. “La cláusula de descuelgue de la que hará uso Fanapel, amerita que nosotros también tengamos que repensar algunas líneas de acción que hace mucho tiempo que no nos tocaba”.

Silva indicó que a la crisis internacional, en el caso de Fanapel se agrega un problema de escala. “Las plantas que se instalan hoy son verdaderos monstruos tanto de tamaño edilicio como de estructura productiva y la competencia se vuelve cada vez más difícil: hay muchas plantas que producen papel idéntico al de nosotros, sobre todo los papeles especiales, y esto en materia de ventas se hace cuesta arriba”.

El dirigente confía “que esto sea una etapa que podamos sortear con inteligencia, quizás con la fabricación de nuevos productos: retomar algunas líneas que Fanapel había desestimado para tener las máquinas en funcionamiento y no correr el riesgo del envío al seguro de paro o de pérdida de jornales como se esta dando tanto a nivel de trabajadores directos como indirectos”.

La empresa maneja la alternativa de enviar al seguro de paro por lo menos uno de los turnos. “Nosotros no queremos que haya una sucesión de días intercalados perdidos, y en ese caso veríamos de aceptar el envío de una determinada cantidad de obreros al seguro de paro, y buscar mecanismos que complementen para que no haya una perdida muy brusca”.

El sector de empresas tercerizadas no es ajeno a la situación. “Tenemos que buscar mecanismos que sean lo suficientemente ecuánimes para darle un tratamiento igualitario tanto al trabajador directo como indirecto porque todos son afiliados”.

LA PEOR CRISIS INTERNACIONAL DESDE 1929

Por efecto de la crisis los ministerios e instituciones del Estado reducirán sus gastos en un 5% en las próximas semanas y presentarán al presidente Tabaré Vázquez propuestas de modificación de los cronogramas de obras para incrementar la oferta de empleo a la población. "No creemos que haya que tener una actitud de alarma, pero hay que estar atentos ante una crisis que es la peor que ha visto el mundo desde 1929.

No somos ajenos al resto", dijo a Ultimas Noticias el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Enrique Rubio. Aclaró que el cambio de cronograma no significa un atraso a la hora de cumplir los proyectos comprometidos, sino que "algunos se demorarán y otros se adelantarán para contrarrestar con empleo el impacto de los fenómenos externos".

Admitió Rubio que si bien en un primer momento sólo se advirtieron los aspectos financieros de la crisis, en la actualidad "se han extendido los efectos sobre la economía. Estamos ante una crisis profunda y, por lo menos, de mediana duración. Su impacto sobre los mercados no se puede ignorar".

En Juan Lacaze la Agencia de Desarrollo Económico (ADE) concentra su apuesta en la captación de inversiones para el Parque Industrial que funcionará en un sector de la ex planta de Campomar, actual propiedad de la Intendencia de Colonia. “Es una de las principales preocupaciones de la actual y anteriores administraciones de ADE ya que se considera una de las grandes fortalezas para poder dar a conocer la existencia del polo de desarrollo industrial de Juan Lacaze a nivel nacional e internacional”, dijo el gerente de la Agencia, Whylde Gonnet.

En diciembre se completó una nueva instalación de 400 kw para el suministro de energía eléctrica. Las empresas instaladas hasta el momento -Metalúrgica Pentágono, Grupo Textil Mercosur, Taller de Confecciones Ethos, Semape (taller eléctrico), y taller de UTU-, generan aproximadamente unos 70 puestos de trabajo directo.

Gonnet destacó el relacionamiento con Fanapel y la textil Agolán S.A. -“debido a la cercanía, principalmente con esta última, los aspectos comunes nos llevan a desarrollar temas en conjunto”-, y la negociación en curso con dos empresas extranjeras que evalúan instalarse. “Una es del sector metalúrgico y ensamblado de partes, y la otra tiene un perfil agroindustrial”.

LOS HUEVOS EN MUCHAS CANASTAS

Gonnet restó dramatismo a una eventual pérdida de las fuentes laborales históricas de la ciudad. “A partir de 1993, año del cierre de la textil Campomar y Soulas S.A., la preocupación de las fuerzas vivas (antecesoras de ADE) ha sido siempre concretar fuentes de trabajo alternativas para amortiguar los impactos que por distintos motivos -ya sea de mercados, de orden financiero o de gestión-, causen quiebres importantes en la vida laboral y social de nuestra ciudad”. Según recordó, “nuestra misión” apunta a la creación de “pequeñas y medianas empresas que acompasen las posibles inestabilidades de las grandes empresas”.

Bichi no se imagina a la ciudad sin sus fábricas: “Son sus motores. Hay que reconocer que Juan Lacaze depende mucho de las dos empresas”. Lo mismo ocurre con Silva del Cuopyc: “yo no me quiero hacer la idea de un Juan Lacaze sin estas empresas”.

No obstante, “a nadie escapa que otros pueblos han soportado situaciones de cierres de fábricas. Habrá que ver los recursos y en su momento ver qué es lo que tenemos que impulsar, si son las pequeñas y medianas industrias, es complejo”. Lo que es claro es que “nadie desconoce el costo de la reconversión de Campomar, con 1200 trabajadores al momento del cierre, a Agolan con 250. Evidentemente esto significa socialmente, y mucho”.

¿Puede vivir Juan L. Lacaze sin sus mayores industrias?

Por Hugo Malan, pastor de la Iglesia Evangélica Valdense y presidente de ADE

Al formularse esta pregunta damos por descontado que se ubica en el contexto de la crisis que de alguna manera afrontan ambas empresas. Personalmente creo que en el desarrollo  del capitalismo de las últimas décadas, especialmente confundiendo la centralidad del trabajo y la producción con el crecimiento financiero, nada hoy es seguro. Sólo es necesario mirar lo que hace la potencia símbolo del capitalismo (USA) para ver en qué punto nos encontramos. Estamos en un proceso dinámico y de profunda inestabilidad económica.

Negarlo es no querer ver lo que está sucediendo en nuestro tiempo. En ese contexto, uno debe admitir que ambas fábricas podrían no continuar en su actual envergadura. Sin embargo, la lana y la celulosa  no son productos fácilmente prescindibles en la estructura social de nuestro mundo. Creo que ambas empresas afrontarán cambios y tal vez importantes, pero siempre existe, si hay voluntad e ideas, la posibilidad de adecuar los mecanismos de producción a fin de afrontar la situación actual.

Digo esto en el contexto real de una intervención cada vez mayor del Estado en la regulación de la economía, aspecto este que ya está sucediendo en las grandes potencias económicas. Si ambas empresas cerraran a corto plazo generaría una incertidumbre muy fuerte en la población, pero no creo que sea como para decir que Juan Lacaze no pueda vivir sin ellas.

Pymes: objetivo central

Quienes me conocen saben de mi postura abierta y también optimista en este terreno. Con ese espíritu, desde las Fuerzas Vivas acompañamos el proceso de reapertura de Agolán S. A., y de muchos emprendimientos menores que fueron dando cabida a las necesidades de trabajadores/as. Es fundamental entender que las cosas no llueven, no caen del cielo en forma mágica y si así sucediera hay que desconfiar. El ordenamiento laboral, social y comunitario se edifica desde un trabajo serio, constante y con objetivos claros de los actores políticos, empresariales y sociales (de la comunidad).

Por eso, el desarrollo y apoyo a las pequeñas y medianas empresas debe ser hoy un objetivo central. El trabajo se transforma y todos/as debemos capacitarnos permanentemente. Si no hacemos eso no tenemos ninguna posibilidad de afrontar la crisis. Demandas de abrigo y de papel para escribir continuarán existiendo. Pero también existirán demandas de muchos productos que requieren de la mano de obra humana.

Y habrá demanda de empresas de mantenimiento, asesoramiento, etc. Articular todo esto es el desafío que tenemos y desde esa visión también miro nuestro trabajo en la Agencia de Desarrollo Económico de Juan L. Lacaze. Además de estas fábricas hay varias fuentes de trabajo de mediana capacidad que son fundamentales en nuestro medio.

Tenemos también en pleno desarrollo el Puerto, donde tengo el convencimiento, pasará, como al final del 1800 y comienzos del 1900, una gran cantidad de productos, generando más fuentes de trabajo.
Desde esa perspectiva creo que podemos mirar con más serenidad la crisis de las grandes empresas de nuestro medio.

Paylana

La textil Paylana retomó a unos 250 trabajadores en seguro de paro para producir 500.000 metros de tela para clientes en Estados Unidos. Las ventas, respecto a 2008, bajaron entre un 30% y un 35% por la crisis.
El propósito de Paylana es reinsertar a los empleados según las etapas del ciclo textil. Así, el sector de hilandería, el primero en arrancar, está funcionando en un 80% de su capacidad productiva. También el área de tejeduría comenzó con las tareas, aunque hoy opera en un 50% de su capacidad y se espera que en los próximos 15 días se emplee más personal de modo de alcanzar el 100%. Terminación, que es la última etapa del proceso, cuenta con el 60% de los trabajadores en planilla.

Las telas requeridas por los clientes estadounidenses son principalmente lana Lycra y lana viscosa Lycra (variedad con elastano), ambas de la línea de diseño de Paylana llamada Amor Tessuto. El precio por metro oscila entre los 9 y 10 dólares, lo que implica una compra de aproximadamente 5 millones de dólares. "Estados Unidos siempre fue nuestro principal cliente en telas femeninas.

En 2008 tuvimos un buen desempeño pero en el último trimestre empeoraron las cosas por la crisis. Estos pedidos que realizaron son para la temporada de otoño e invierno del Hemisferio Norte", dijo a Ultimas Noticias Julián Medina, gerente general de Paylana.

AddThis Social Bookmark Button
 

This content has been locked. You can no longer post any comment.

En Línea
Tenemos 152 invitados conectados

Estamos en Twitter

Colonia Total - Facebook