Colonia del Sacramento, 28 de diciembre de 2010.
Estimadísimo Sr. Presidente de la República, Don José Mujica Cordano,
De mi mayor y más republicana consideración,
Consciente de que es muy poco probable que el presidente de una nación disponga del tiempo necesario para considerar una carta de un simple ciudadano y sin ánimo de ocupar demasiados de sus probablemente escasos y valiosos momentos de descanso, me permito enviarle estas breves líneas en la esperanza de que, tratándose de alguien como Ud., las pueda recibir y leer.