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Cuando emprendemos un viaje tenemos que tomar todas las medidas de seguridad posibles.
Entre ellas, se encuentran las que debemos utilizar para con nuestros hijos. Los niños menores de 10 años deben viajar, preferentemente, en los asientos traseros con el correaje correspondiente y con las puertas del vehículo no accionables por los mismos. Es muy común que durante los viajes, los niños se aburran y tiendan a abrir las puertas sin conocer el daño que ello puede provocarles.
Los padres tienen que concientizarse que los accidentes de tránsito son una de las primeras causas de muerte infantil.
Estudios han comprobado que los sistemas de retención infantil son más eficaces que los cinturones de seguridad para los adultos a la hora de prevenir daños a los ocupantes.
Sistema de Retención Infantil (SRI)
La probabilidad de que un niño muera en un accidente de tránsito se multiplica casi por cinco y la de sufrir lesiones graves es casi tres veces superior, cuando el niño viaja sin ningún sistema de retención, es decir “suelto”. Los datos hablan por sí solos. Cuando el SRI se usa de manera correcta, la probabilidad de que un niño salga ileso de un accidente es 2,6 veces mayor que si el pequeño no fuera correctamente “anclado”.
De hecho, los niños que no llevan sujeción sufren 2,5 veces más lesiones graves que los que sí van sujetos y 1,8 veces más que aquellos que, aunque van sujetos, no van adecuadamente colocados. Los niños que viajen sólo con el cinturón de seguridad como protección, corren el riesgo de sufrir lesiones graves y fatales. Los niños NUNCA deben viajar en el regazo del conductor o pasajero sea en asientos delanteros como traseros, tampoco compartir cinturones de seguridad.
A continuación detallamos las medidas de seguridad a tomar en bien de los niños, clasificados por peso:
Desde que nacen hasta que pesan 9 kg los bebés deben viajar en el asiento trasero, mirando hacia atrás, en una silla apropiada de seguridad para automóvil sujeta al cinturón de seguridad del asiento trasero.
Las correas del arnés de la silla deben sujetar al bebé por los hombros o por debajo de éstos y deben estar bien tirantes sin zonas flojas.
El gancho o pinza de sujeción del arnés de colocarse a la altura de la axila del bebé.
Un niño de menos de 1 año de edad que pese más de 11 kg debe viajar en una silla de seguridad equipada para niños de mayor peso, también mirando hacia atrás.
Los niños de as de 1 año de edad que pesen entre 9 y 18 kg viajarán de forma segura en una silla infantil sujetada al cinturón de seguridad del asiento trasero y mirando hacia adelante.
Las correas del arnés deben pasarse por los hombros o por encima de éstos y deben quedar bien tirantes.
La pinza del arnés debe colocarse a la altura de la axila del niño.
Los niños que pesen entre 18 y 36 kg deben viajar en el asiento trasero en un elevador que los sujete a la altura apropiada para utilizar el cinturón de seguridad, con una correa baja y otra para el hombro.
Deben utilizarse elevadores para que los niños queden a la altura del cinturón de seguridad, cruzando la banda alta de éste el pecho del niño mientras que la banda baja cruza sus muslos.
Es preciso utilizar elevadores hasta que el niño pueda sentarse en el asiento trasero con las rodillas flexionadas y los pies tocando el suelo.
Air-bag
Los bebés sujetos a una sillita de seguridad colocada en el sentido inverso a la marcha, no deben ir NUNCA en el asiento delantero si el vehículo va equipado con air-bag del pasajero.
¿Por qué? El air-bag no es una almohada suave y confortable, al momento del impacto, esta sale de torpedo a una velocidad de 340 Km/h , rompiendo el respaldo de la silla de seguridad provocando lesiones cerebrales irreversibles. Las sillitas de seguridad no están construidas para resistir un golpe de tremenda potencia.
Si un niño de más de dos años tiene que viajar en el asiento delantero, en un vehículo de dos asientos equipado con air-bag delantero, debe hacerlo en el sentido de la marcha, con un cinturón de tres puntos (pecho y pelvis) bien ajustado y tan alejado del torpedo como el asiento permita. Se debe comprobar que el niño de más edad no puede deslizarse por debajo del cinturón.
Conclusión
En definitiva, los niños sin ningún tipo de sujeción sufren 5 veces más lesiones mortales que los que sí van adecuadamente sujetos. ¿A que se debe esto? A la falta de información de parte de los padres al utilizar adecuadamente estos sistemas, un aspecto más que importante para trabajar.
Cuando usted vaya a elegir una silla para su hijo, debe leer toda la información posible sobre ella. Una vez adquirida, lea el manual y siga las instrucciones para su instalación.
La seguridad de nuestros hijos depende absolutamente de nuestra responsabilidad como padres.
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